Gran Maestro Tony Somera
Cuando yo le conocí había estado ya investigando sobre el sistema, buscando todo lo que pudiera para comprender mejor sus enseñanzas, siempre había visto los sistemas filipinos como algo muy feroz, trabajando con cuchillos, machetes, etc.
Después cuando le conocí, descubrí a un hombre muy sencillo, el típico que aunque este triste quiere tener una sonrisa. También le he visto bajar al nivel del estudiante, que hace una estupidez y hacerla también para que el otro no se sienta estupido, y por otras cosas en el poco tiempo que le conozco he visto lágrimas en sus ojos. También me sorprendió su prudencia, siempre cuidando sus palabras. Digo esto porque he conocido a algunos maestros en Artes Marciales, buscando en ellos algo que les hiciera especiales, que te enseñaran ese algo más, el toque de magia que te contagie de motivación, y luego me han decepcionado, aunque con esto no digo que todos los maestros sean así.
Bahalana era el nombre del equipo de hombres filipinos enviados por el ejército Americano a luchar en las junglas de Filipinas contra los japoneses. Quiere decir algo así como “Ven conmigo vamos a por todas”, en el idioma tagalo.
El Gran Maestro Leo Girón tuvo muchos estudiantes famosos hoy en día entre ellos Dan Inosantos, aunque su heredero del sistema fue Tony Somera.
Yo conocía los sistemas filipinos desde hace mucho tiempo, conocía cosas sueltas de varios estilos, pero nunca había profundizado en uno en concreto. El entrenamiento es muy tradicional, cambios de posiciones muy bajas para llegar mas lejos con tu arma, las piernas te queman y la mano esta llena de ampollas mientras tu compañero te esta dando palazos y tu retrocedes bloqueando como si te estuvieran apedreando. Antes pensaba que kali eran sistemas sin organizar y para nada tradicionales, que no había posiciones, o material técnico, pero estaba muy equivocado. La forma de entrenamiento en el sistema es muy tradicional, se repite una y mil veces los ángulos básicos, de manera muy estresante, posiciones muy duras y bajas, uno, dos, tres, cuatro ...
Una vez le pregunte al Gran Maestro que porque no se dedicaba solo a enseñar, el podría hacerlo, tiene muchos estudiantes que mantendrían sus gastos, pero el me dijo que si daba algún día ese paso, rompería la promesa que le hizo a su maestro Leo Girón. Que seleccionaría a sus estudiantes, si alguien te paga una cuota mensual, le ves a veces como dinero, y quizás las letras que te obliga pagar el banco, te obliguen a enseñar a cualquiera aunque no lo merezca.

Durante la invasión Española, el arte comenzó a practicarse a escondidas, se formaban grupos de resistencia al régimen, pequeñas sociedades secretas, Masónicas, que creaban códigos cargados de simbolismo, que solo ellos pudieran entender. Es por eso por lo que el Gran Maestro Leo Girón no quería que su arte fuera comercializado. Por ello la mayoría de los Guros ( Instructores), enseñan de forma underground, en garajes, parques, o en cualquier sitio donde puedan elegir a quien pueden y a quien no deben enseñar.
En América, cuando el Gran Maestro Tony Somera era niño, su hermano le protegía, de los crueles que abusaban por ser un mestizo, también en Stockton (California), los filipinos formaban pequeñas colonias, donde podían preservar su cultura y su herencia, así podían sentirse mas seguros, de esta manera su forma de enseñar el arte seguía manteniéndose casi en secreto, el primer Club de Bahalana, fue el sótano de la casa del que todos llamaban cariñosamente Tío Leo, allí se reunían todos los jóvenes Filipinos y Americanos, para aprender no solo escrima, también la cultura y costumbres que los mas ancianos trajeron tras de si. El Gran Maestro Tony Somera cuando habla de ese tiempo junto a quien fue su Maestro, casi se le saltan las lágrimas, contando pequeñas anécdotas, cosas de la vida diaria, que al final son las que verdaderamente echas de menos cuando te falta alguien muy querido.
Tony Somera desea que la familia de Bahalana siga siendo una familia reunida en un garaje hablando y riendo disfrutando de la vida, enseñándote un modelo de humildad y tranquilidad.
Nuestra escuela esta bajo unos pinos, allí entrenamos, recordamos todos los días al Gran Maestro y vamos observando el circulo de las cuatro estaciones del año, vamos cambiando con ellas, allí quizás nos sintamos mas cerca de la naturaleza y de nosotros mismos, imitando a aquellos grupos de gente que entrenaban ha escondidas. ¡¡Bahalanaaa!!
Escrito por Alfredo Pérez.
Ed Parker Kenpo > Bahala Na > Gran Maestro Tony Somera
Después cuando le conocí, descubrí a un hombre muy sencillo, el típico que aunque este triste quiere tener una sonrisa. También le he visto bajar al nivel del estudiante, que hace una estupidez y hacerla también para que el otro no se sienta estupido, y por otras cosas en el poco tiempo que le conozco he visto lágrimas en sus ojos. También me sorprendió su prudencia, siempre cuidando sus palabras. Digo esto porque he conocido a algunos maestros en Artes Marciales, buscando en ellos algo que les hiciera especiales, que te enseñaran ese algo más, el toque de magia que te contagie de motivación, y luego me han decepcionado, aunque con esto no digo que todos los maestros sean así.
Bahalana era el nombre del equipo de hombres filipinos enviados por el ejército Americano a luchar en las junglas de Filipinas contra los japoneses. Quiere decir algo así como “Ven conmigo vamos a por todas”, en el idioma tagalo.
El Gran Maestro Leo Girón tuvo muchos estudiantes famosos hoy en día entre ellos Dan Inosantos, aunque su heredero del sistema fue Tony Somera.
Yo conocía los sistemas filipinos desde hace mucho tiempo, conocía cosas sueltas de varios estilos, pero nunca había profundizado en uno en concreto. El entrenamiento es muy tradicional, cambios de posiciones muy bajas para llegar mas lejos con tu arma, las piernas te queman y la mano esta llena de ampollas mientras tu compañero te esta dando palazos y tu retrocedes bloqueando como si te estuvieran apedreando. Antes pensaba que kali eran sistemas sin organizar y para nada tradicionales, que no había posiciones, o material técnico, pero estaba muy equivocado. La forma de entrenamiento en el sistema es muy tradicional, se repite una y mil veces los ángulos básicos, de manera muy estresante, posiciones muy duras y bajas, uno, dos, tres, cuatro ...
Una vez le pregunte al Gran Maestro que porque no se dedicaba solo a enseñar, el podría hacerlo, tiene muchos estudiantes que mantendrían sus gastos, pero el me dijo que si daba algún día ese paso, rompería la promesa que le hizo a su maestro Leo Girón. Que seleccionaría a sus estudiantes, si alguien te paga una cuota mensual, le ves a veces como dinero, y quizás las letras que te obliga pagar el banco, te obliguen a enseñar a cualquiera aunque no lo merezca.

Durante la invasión Española, el arte comenzó a practicarse a escondidas, se formaban grupos de resistencia al régimen, pequeñas sociedades secretas, Masónicas, que creaban códigos cargados de simbolismo, que solo ellos pudieran entender. Es por eso por lo que el Gran Maestro Leo Girón no quería que su arte fuera comercializado. Por ello la mayoría de los Guros ( Instructores), enseñan de forma underground, en garajes, parques, o en cualquier sitio donde puedan elegir a quien pueden y a quien no deben enseñar.
En América, cuando el Gran Maestro Tony Somera era niño, su hermano le protegía, de los crueles que abusaban por ser un mestizo, también en Stockton (California), los filipinos formaban pequeñas colonias, donde podían preservar su cultura y su herencia, así podían sentirse mas seguros, de esta manera su forma de enseñar el arte seguía manteniéndose casi en secreto, el primer Club de Bahalana, fue el sótano de la casa del que todos llamaban cariñosamente Tío Leo, allí se reunían todos los jóvenes Filipinos y Americanos, para aprender no solo escrima, también la cultura y costumbres que los mas ancianos trajeron tras de si. El Gran Maestro Tony Somera cuando habla de ese tiempo junto a quien fue su Maestro, casi se le saltan las lágrimas, contando pequeñas anécdotas, cosas de la vida diaria, que al final son las que verdaderamente echas de menos cuando te falta alguien muy querido.
Tony Somera desea que la familia de Bahalana siga siendo una familia reunida en un garaje hablando y riendo disfrutando de la vida, enseñándote un modelo de humildad y tranquilidad.
Nuestra escuela esta bajo unos pinos, allí entrenamos, recordamos todos los días al Gran Maestro y vamos observando el circulo de las cuatro estaciones del año, vamos cambiando con ellas, allí quizás nos sintamos mas cerca de la naturaleza y de nosotros mismos, imitando a aquellos grupos de gente que entrenaban ha escondidas. ¡¡Bahalanaaa!!
Escrito por Alfredo Pérez.
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